«Soy Mala» y otras mentiras de mi «Mente Pequeña»

 

Ay que poder tienen las palabras dichas con fuerza desde las personas de autoridad (padres y madres sobre todo).

Tienen la capacidad de transformarse en un mantra y seguir vibrando en nuestro interior como si fueran una verdad.

 Son las creencias que se quedaron guardadas en la espiral profunda de nuestro pensamiento.

Y desde ahí nos gobiernan.

 

  • Soy malo/a
  • Soy revoltoso/a
  • Soy insoportable
  • Soy tonto/a
  • Soy mal/a alumno/a
  • No soy capaz
  • No puedo
  • Soy golfo/puta
  • Soy demasiado
  • Soy intenso/a
  • No me muevo
  • Soy perezoso/a
  •  

Como estas, muchas afirmaciones que hablan de nuestra Fuerza Vital (de nuestro Fuego) han ido anidándose bien profundo dentro nuestro, conformando nuestro aire hacia adentro.

 
Las recibimos desde afuera, de la voz de la persona amada, y ahora vive dentro nuestro y desde allí la proyectamos hacia fuera como si fueran verdad, conformando nuestro aire hacia fuera. Son las creencias que hemos incorporado y que ahora salen como nuestra propia voz. 

 

Autor: Patossa

 

Ahora no hace falta que nadie nos diga que somos eso.

Nosotros mismos movilizamos esas creencias, afirmaciones y las transformamos en realidad todo el tiempo.

 

Todos los días confirmamos el “soy mala”; ese pensamiento que antes sólo era recibido, surge ahora de nosotras y por cada acto de nutrición propia, la madre que ahora somos, se pregunta si es demasiado mala por pensar en su disfrute.

 

Por cada vez que un hombre decide que quiere hacerse cargo de sí mismo, y salir adelante, lo atrapa su propia vivencia del “No puedo”

Incrustrado está el «no puedo» desde antaño entre las creencias que ha tomado desde su espacio familiar donde ha sido interpretado como   demasiado blando, demasiado débil y necesitado de ayuda.

 

Ya no hace falta que nuestros padres estén cerca.

Para eso estamos nosotros, repiqueteando las campanas de nuestras creencias día a día, unas miles de veces al día, para confirmarnos que ASI SOMOS.

Pero todo es un malentendido

Un absurda interpretación de nuestra mente más infantil que todavía cuidamos y sostenemos día a día.  

 

Nuestro campo energética es invadido por esta vibración y necesita confirmarla todo el tiempo buscando un compañero/amigo/vecino/familiar/hijo que nos de la certeza de que aquello que decía el discurso familiar, y que ahora me repito con fuerza es VERDAD.

 

Y es no es cierto.

 

LO QUE CREES CREAS.

 

Así que nos toca ir haciéndonos cargo de lo que pensamos, desarmar, dejar, voltear a otro lado y empezar a plantar nuevas semillas que nos hablen de lo que SI SOMOS.

 

  • Soy amoroso/a
  • Soy compasivo/a
  • Soy buen/a amigo/a
  • Soy contenedor/a
  • Soy sostenedor/a
  • Soy inteligente
  • Soy capaz
  • Yo puedo
  • Soy divertido/a
  • Soy bailarin/a
  • SOY LUZ
     

Es nuestra responsabilidad dejar de proyectar hacia fuera aquello que durante años se ha sembrado en el adentro y que hemos regado con paciencia durante toda nuestra vida.

 

Este grupo de pensamientos que nos gobiernan es lo que me gusta llamar “mente pequeña o mente infantil”.

Una diminuta parte de nuestra prodigiosa capacidad de pensar, una mente poderosa capaz de recibir toda la información que atravesaba todos nuestros sentidos en la infancia y que ha Interpretado como Ciertas nuestras impresiones del pasado.

 

Una mente infantil y habitual que ahora actúa en automático cuidando reacciones emocionales que nos siguen manteniendo en los espacios habituales y conocidos (por lo tanto muy poco costosos energéticamente para nuestro cerebro) y que está puesta al servicio de nuestra Coraza, como si aún fuéramos niños.

 

Podemos descubrir ahora el sabor de nuestra GRAN MENTE, la que habita en nosotros y que empieza a hablar y a expresarse cuando la mente chiquita empieza a ser cada vez menos importante.

 

Un nuevo idioma nos espera, una nueva configuración, una nueva forma de pensar y de comunicarnos.

Solo de pensarlo me pone la piel de gallina.

 

 

Limpiemos, con la energía de este aire que nos contiene, saquemos de adentro eso que está incrustado y dejemos lugar para:

Nuestra GRAN MENTE

la que está conectada con la Inteligencia de la Vida,

con Nuestra Sabiduría Interior

que acompaña a nuestro SER

a SER LUZ Y AMOR 

 

 

En ese precioso camino que es descubrirte muchísimo más grande que un cuerpo y un campo emocional respondiendo en automático a una mente infantil y habitual, te acompaño.

Creéme que puede ser apasionante.

Y profundamente transformador. 

 

Andrea Díaz Alderete

Consciencia Madre

(Revisado y actualizado 21 de Julio 2020)

 

 

 

 

 

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©Todos los contenidos de esta publicación son propiedad intelectual de Andrea Diaz Alderete y Consciencia Madre. www.conscienciamadre.com.

Me encanta inspirarte, sólo te pido que por Amor y Respeto a la Energía invertida en organizar mis reflexiones, si compartes estas palabras menciones su fuente.

Gracias.

 

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