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Fuego y Deseo. Fuerza vital y Vocación

 

Seguimos transitando el territorio del fuego, porque parece que cuando descubrimos algo, el universo nos trae millones de situaciones para confirmar todo lo que vamos viendo adentro nuestro.

 

El fuego es la fuerza vital. La fuerza que nos da vida, fíjense qué importante. Lo que nos hace sentir vivos. La energía que fluye a través de todo nuestro sistema y que alimenta cada una de las partes de nuestro cuerpo, de nuestra mente.

 

El fuego es la fuerza que nos impulsa, que nos invita a disfrutar. En cada persona es diferente pero su manifestación tiene que ver con el DESEO.

El deseo me muestra hacia a dónde quiero ir, qué anhelo; y el fuego me permite poner la energía, la fuerza para cumplir (manifestar) ese deseo.

 

Todos tenemos fuego, todos tenemos fuerza vital, todos tenemos energía, y esa energía es contagiosa, enciende, es el poder de la intuición.

Todos tenemos deseo, desde niños los hemos tenido. No hay nada más deseoso que un niño que, conectado completamente con lo que quiere, pide y pide o se adapta.

 

Y eso es lo que nos pasó.

Hijas de una civilización patriarcal nuestras madres han permitido (habilitado) que nuestro fuego se ponga a favor de algunas cosas y no de otras (1). En algunos casos la fuerza vital está muy aceptada si está puesta a disposición de los valores de la familia: los estudios, los deportes, incluso los ámbitos artísticos. Entonces si vale poner eso que llaman EL ESFUERZO para tener éxito. Muchas familias habilitan o potencian un canal para la salida de la fuerza vital de sus hijos. Y ese canal normalmente tiene poco que ver con lo que el niño/adolescente DESEA, sino más bien con los valores familiares.

A muchos de nosotros nos ha pasado.

Aplastando el fuego Arte: www.conscienciamadre.com

Por otra parte está el DESEO, lo que el niño desea. Lo que los adultos ahora tapados y acorazados deseamos. Podemos tener fuego, pero el deseo puede estar tapado, tapadísimo. Porque el deseo puede no haber sido permitido nunca en la familia. La voz que manda en casa es la de mamá o es la de papá. Lo que se dice se obedece, y entonces mi voz interior, la que saca lo que yo siento y sobre todo lo que YO QUIERO, va sintiéndose cada vez más lejana y no podemos escucharla.

¡¡¡Ay qué dolor!!! Si nuestra voz es sabia, si nos dice exactamente lo que necesitamos.

Pero a los adultos nos inquieta profundamente la voz interior de los niños. Nos inquietan sus peticiones, sus deseos, sus demandas, Su intensidad (esta palabra que yo uso tanto). 

Mucha de esa intensidad proviene de territorios compartidos con la madre. La propia intensidad no expresada que ahora sale expresada en la vida del niño. Pero también hay una parte gigante del propio DESEO del niño que quiere ser escuchado, que quiere hacer valer su posición.

¡¡¡Y ES VITAL!!!! Estamos hablando que de que andamos buscando debajo de nuestras capas nuestra voz interior, y a la vez queremos acallar la voz de nuestros hijos. ¡¡Qué locura de adiestramiento, domesticación!!! 

Muchos de nosotros tenemos mucho fuego, mucha vitalidad, y la hemos puesto a disposición de los territorios aceptados y habilitados por el clan. Incluso hemos tenido éxito y abundancia.

 Ahora…

¿estamos haciendo lo que late en nuestro interior?

¿vibra nuestro cuerpo cada vez que terminamos de ejecutar esa tarea, arte que estamos desarrollando desde hace años?

 ¡Qué pregunta!

 Conviene revisarnos.

Conviene saber a favor del DESEO DE QUIÉN 

hemos puesto nuestro FUEGO.

Porque puede pasarnos que pensemos que no tenemos potencia. Que no somos capaces (¡oh qué tristeza!). Porque cada vez que hemos sentido que algo que nos vibraba era posible lo hemos intentado y no ha funcionado. Aquí es tan vital conocer nuestros mecanismos históricos, el discurso de mamá, los deseos de mamá. Porque puede que nos sobre fuego pero que no seamos todavía lo suficientemente conscientes de ponerlo y sostenerlo a favor de nuestros verdaderos DESEOS y conocer nuestras trampas es vital para poder saltárnoslas. 

 

Si has sido capaz de sostener lugares de abundancia haciendo algo que NO es tu pasión, imagínate lo que podrías hacer con los ámbitos que te hacen vibrar.

 

Eso sería una explosión de luz para ti, para tu familia y para todos los que estén cerca de ti. ¡¡¡Y Yo quiero verlo!!!!!!

 

A esto podemos sumarle el territorio de la abundancia y la prosperidad. Tal como lo contaba en este video, muchos de nosotros pensamos que sólo podemos generar ingresos suficientes cuando estamos en el territorio de fuego habilitado por la familia.

 

Y eso es una gran mentira.

Si ponemos nuestro SER, nuestra energía a favor de nuestro DESEO podemos ir generando la abundancia económica y emocional que nos hace falta.

Para ello sólo hacen falta algunas cosas:

  • Conocer en profundidad nuestras trampas del ego, para que cuando aparezcan les demos caza y nos las saltemos.
  • Empezar a transformarnos en el adulto que se hace cargo de lo que quiere, de lo que desea, y decide con certeza poner su fuerza vital en ello.
  • Y para esto último es vital arropar al Niño Interior que siente que no tiene voz, hablarle al oído para decirle que le escuchamos.
  • Ajustar nuestra frecuencia para tratar de separar el deseo de mi corazón (y de mi niño) del deseo de Mamá y el clan.
  • Rodearnos de otras personas que anden por estos caminos y que nos puedan brindar acompañamiento, apoyo, sostén, o simplemente comprensión.

Todos tenemos fuego, todos tenemos DESEO

En algunos caso uno de ellos o ambos estarán más o menos sepultados por las capas de tierra que, primero mamá, luego nosotros, hemos ido poniendo sobre ellos.

 

Pero podemos intentar sacarlo, podemos levantar las capas y capas de máscaras que nos han recubierto para sobrevivir a los mandatos de la familia y descubrir por dónde andan, qué nos enciende, qué nos hace vibrar.

Sólo se trata de VIVIR, porque ya hemos SOBREVIVIDO muchos años.

 

Y para ello sólo se trata de ser Valientes, tomar las riendas de nuestra vida, transformarnos en adultos y avanzar.

 

Aquí los acompaño.

 

Con Amor

Andrea Díaz Alderete

Consciencia Madre

 

 1) en muchas familias directamente se ha tapado completamente la voz del niño, y todo intento por sacar afuera su fuerza vital, mostrarla, sostenerla ha sido aplastado por la fuerza de la persona maternante. Trabajo interior profundo hay que hacer para destapar esos lugares.

 

Puedes unirte a nuestro Círculo de Madres Online  para ir afinando tu voz interior y poder empezar a escuchar la voz de tus hijos. 

 

2 Responses so far.

  1. Karen Henestrosa dice:

    Andrea,
    Saludos. Todo lo que acabo de leer me parece familiar, sólo que no logro ver claramente mi voz interior. He sentido una parte de mi que se ha ido muriendo, pero a su vez aprovecha en algún descuido salir y gritar, pero no logro entender que es lo que DESEO. Me siento como perdida. Tus palabras me dan esperanza y aliento. Gracias.

    • Andrea dice:

      Karen querida,
      En muchas familias se ha dejado habilitado el fuego, pero la voz eso que has llamado tan bien, voz interior es la voz del deseo. Esa voz está tapada probablemente porque siempre has tenido que atender al deseo de otros, o has tenido que relegar tu deseo. Eso es parte de la construcción de tu personaje. Y tal como dices en muchos casos, a veces registramos deseos y no los decimos o los vamos diciendo muy suave, o pensamos que no podemos expresarlos y cuando sale esa fuerza contenida sale en forma violenta, de descarga. Es normal el fuego encerrado sin voz que lo saque genera este tipo de reacciones.
      Te animo a que lo explores en profundidad. Dentro tuyo vive todo y puedes ir sacándolo de a poco.
      Si sientes la voz atiéndela por fuera de tus creencias, es todo un camino, pero desde aquí te acompaño y te envío todo mi amor y energía para este proceso.
      Muchos besos

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