Contacta con nosotros   info@conscienciamadre.com

Consciencia Madre
Home » Elementos » Aire » La Voz que Comunica Nuestros Deseos

La Voz que Comunica Nuestros Deseos

 

De tanta experimentación, encuentro, charla, conexión en nuestros espacios de consulta y grupales surgen tantas reflexiones. Sigamos entonces hablando de fuego y deseo.

 

Fuego tal como os conté aquí, es la fuerza vital

Deseo es el lugar donde quiero ir, es la punta de flecha que me dirige hacia lo que me da placer.

LO QUE ME DA PLACER; LO QUE ME HACE DISFRUTAR. 

¡LO QUE ME HACE DISFRUTAR!!!!!!

 

Si tengo deseo entonces puedo usar el impulso vital, la fuerza, la energía para llegar hasta mi lugar anhelado y sentir PLACER.

No es poco ¿eh?

 

La forma más natural de habilitar ese DESEO es a través de la VOZ.

La voz que nos permite DECIR, expresar, hablar, comunicar, poner en blanco aquello que anhelamos, que tanto deseamos.

Al comunicar ocurre algo mágico: se rompen las posibilidades de violencia.

 

Porque claro, vamos a imaginarnos esto que fluye dentro nuestro. Este fuego hermoso que tenemos, esta energía que ha estado históricamente habilitada o no en nuestra familia. Es impulso, fuerza que se mueve por nuestro sistema y que podemos utilizar para tantas cosas: para avanzar, para caminar, hacer ejercicio, para desarrollar nuestros proyectos, para conquistar, para cubrir nuestro cuerpo de placer. Fuego.

Si esa energía no tiene salida, si no encuentra un canal para salir, se va transformando en FUERZA ENCERRADA. 

El fuego encerrado es doloroso y puede ser destructivo.

 

Fuego Encerrado. www.conscienciamadre.com

Todo el caudal energético que tenemos que poner a disposición de apagar nuestro fuego es enorme (algo de esto les conté aquí). Y un fuego encerrado/apagado no es nada saludable. (1)

 

Pueden pasar varias cosas:

Que nuestro fuego se transforme en Violencia Activa: Por ejemplo podemos transformarnos en una olla a presión. Personas que históricamente tienen registro de su fuego, aunque no pueden organizar completamente sus deseos y comienzan desde muy temprano con un patrón de contención y descarga. Fuego encerrado, aguantando, aguantando hasta explotar cada día, cada semana, cada mes o cuando toque. Gritos, golpes, portazos, salidas de tono, ironía.

Que nuestro fuego se transforme en formas de Violencia Invisible: Y aquí tenemos varias posibilidades.

 Una de ellas es el ego victimizado. Puede que algunas personas sientan que no tienen fuerza y vivan conectadas a sus lugares de sufrimiento y estén acostumbradas a obtener atención y muchas otras cosas a través de sus desgracias. Eso es fuego puro. Muchos de nosotros hemos tenido madres sufridoras, que se han victimizado tanto que nos han dejado poco espacio para nuestros fuegos y deseos. Se han deprimido cuando nosotros hacíamos algo diferente de lo que ellas tenían pensado para nosotras, por poner sólo un ejemplo.

Este fuego encerrado puede manipular, mentir, someter, vampirizar, moverse por territorios sigilosos muy violentos y parecer desvitalizado (recalco parecer, porque es que de verdad parece y se siente sin energía). Hay un enorme caudal de fuego en estas personas. Conviene empezar a utilizar esta energía a favor de lo que se desea de manera abierta. Y es tooodo un camino.

 

La otra posibilidad es la enfermedad, que puede ir unida al del ego victimizado. Un fuego encerrado durante años, puede dejar de ser consciente completamente. Es más, muchos de nosotros en pleno procesos terapéuticos no entendemos por qué nuestros hijos están tan enojados si nosotros no tenemos rastros de enojo. Y es que el fuego se ha quedado tan profundamente guardado que ni lo recordamos. En algunos casos puede transformarse en una fuente de enfermedad. Cualquier proceso de contención de energía nos lleva directamente al desorden de las moléculas, de las células y finalmente a alguna enfermedad.

Somos energía, somos movimiento.

Si detenemos el flujo vital y lo encerramos, nos enfermamos.

 

 

Ahora, el deseo es el lugar al que yo quiero llevar el fuego.  Y para ello la manera más sana, menos violenta es la de usar la PROPIA VOZ.

La voz, la comunicación, hablar, pedir, expresar. Qué maravillosa herramienta nos ha dado el universo para poder COMUNICAR lo que deseamos y por tanto llevar nuestro fuego allí donde nos de placer.

COMUNICAR tranquilamente:

quiero bailar, quiero cantar, quiero trabajar, no quiero quedarme en casa más tiempo, quiero quedarme en casa con los niños, quiero tener nuevos amigos, quiero viajar, quiero mudarme, quiero cortar este vínculo, no quiero salir hoy con estas personas, no quiero ver a mi suegra, quiero tener sexo, no quiero tener sexo.

Quiero, No Quiero, Quiero, No Quiero.

ASI DE SIMPLE.

Eso que hacen los niños a partir de los dos años y que tanto nos molesta a los adultos.

Quiero, No Quiero, Quiero, No Quiero.

 

Esa es la manera no violenta de colocar MI FUEGO a favor de MI DESEO.

Y ahí viene el asunto. ¿Por qué no puedo? ¿Siento que no me dejan? ¿quién no me deja? ¿Es verdad? ¿He dicho alguna vez lo que deseo? ¿qué ha pasado?

Ese terreno es para explorar en cada Biografía Humana.

 

Conocernos es una urgencia.

Es cuestión de nuestra salud emocional y la de la familia. Es cuestión de nuestra salud física. Y es una cuestión de DISFRUTE.

 

Es un día levantarnos por la mañana y sentenciar:

 “NO PUEDO VIVIR UN MINUTO MÁS SIN DISFRUTAR”

 

 

 

 

Aquí los acompaño en la búsqueda de su fuego, de su deseo y en la salida de la voz para comunicarlo.

Con amor

Andrea Diaz Alderete

Consciencia Madre

 

 

(1) Y sólo hablamos de fuego encerrado, hay otras posibilidades de violencia que son las de los fuegos completamente habilitados que salen y salen sin control. Eso nos queda para otro artículo.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *