Salir de una Relación con una Persona No Disponible (o Hacer Magia)

Todo comienza con lo más básico posible en una Biografia Humana.
Y es el estar en constante contacto con las emociones que aparecen tras los pensamientos de:
«Soy Rechazado»
«No Soy Amado»
«No Soy Elegido»
Aunque esta experiencia está sostenida por algunos condicionantes de la  energía esencial de cada persona (es decir su energía natal), necesita además del condimento de una relación profundamente dolorosa con nuestra madre o nuestro padre.
Algo se ha cuajado en la infancia ante el hecho de no poder ser visto, sentido, tomado y vivido al completo como un ser único e irrepetible.
 
Ahora en la adultez, con las creencias arraigadas del «No Soy Suficiente para Ser Elegido», aparecen situaciones que nos ponen de frente a personas que simplemente confirman ese Malentendido.
Confirman el malentendido que se organizó al no Ser vistos y amados en toda nuestra extensión por nuestra persona de referencia.
Nos hemos percibido como tan poco amados, tan poco abrazados y sobre todo tan rechazados en los lugares más preciosos que no sabemos apenas las cosas bellas que nos pertenecen.
Apenas conocemos quienes somos y que valor tiene en nuestra vida esta dulzura, esta fuerza, esta escucha profunda, esta risa cristalina, esta mente elevada, esta voluptuosidad sin límites.
 
No lo sabemos y crecemos apenas sin saberlo.
En cambio si sabemos vincularnos con una madre o un padre a través de todo lo que ellos necesitan que seamos que muchas veces es muy opuesto a lo que somos.
 
Y también sabemos tolerar la crueldad y la soledad.
Sabemos tolerar el ninguneo, la dejadez del otro y su soberbia.
La dureza de una muralla y su silencio, la rabia y el desprecio.
Estamos acostumbrados a sentir que un instante nos aman y al siguiente nos expulsan.
Estamos acostumbrados y reaccionamos ante eso.
 
Ahora adultos tampoco conocemos nuestras necesidades.
Tampoco valoramos lo que somos puesto que apenas lo vislumbramos.
Y en este territorio fértil e inexplorado a veces aparece un Ser con una energía esencial muy afín a la nuestra.
Ese reconocimiento de luz es casi un estado de éxtasis.
Para ambos.
En mi experiencia estas personas que aparecen mostrando un lugar que se vive con tanto dolor son maestros que vienen a indicarnos lugares vacíos de nosotros mismos.
Lugares donde no hemos sido percibidos y que por tanto no hemos Habitado y Disfrutado.
Parece que desde fuera apareciera un otro que nos pone en contacto de forma adictiva con algo precioso que jamás hemos sentido.
La parte más dolorosa de esto, creo yo, es el hecho de pensar que es el Otro el que Tiene el Poder sobre nuestra energía.
Es desconocer que eso que se vive desde el Otro es algo nuestro, íntimo, profundo y bello que jamás hemos reconocido.
Reconocerte ciego a tu belleza mirando tu propia luz en el otro
Es un asunto puramente humano
que obedece a la ceguera impuesta por nuestras crianzas
y al poco conocimiento de nosotros mismos.
 
Reconocer esa belleza que Somos en el espejo de otro
y quedarnos ahí pegados como bichitos a la luz
indefectiblemente nos quema.
Porque somos luz y también humanos somos.
Y tenemos una luz preciosa y brillante.
Pero por encima de ella están todos esos espacios mentales que se han convertido en patrones emocionales y corporales.
Somos hombres y mujeres con historias, con heridas y sobre todo con mecanismos automáticos. 
 
Son los mecanismos del otro que me desprecia los que me resultan sumamente conocidos y familiares. 
Son mis propios mecanismos que se activan ante el mecanismo del otro lo que reconozco y me inmoviliza.
Es el dolor de no sentirme suficiente tan pero tan conocido el que me hace volver a encontrarme con ese espacio que yo he confundido con el amor.
Es tan común para nosotros el enojo ante la mentira, la media verdad o la tradición que estamos en casa.
 
Porque el amor está en la luz, pero lo humano lo opaca, lo confunde y todo eso que nos hacemos, nos decimos y construimos tan violentamente no es amor, es una re-interpretación humana del amor basada en la relación de maltrato que hemos establecido con nuestros padres en la infancia, producto de tantos malentendidos. 
Reconocer claramente qué es luz y
qué es humano en una relación es vital.
 
Porque la luz nos conecta, nos fusiona, nos extasía y en las relaciones con personas no disponibles suele durar un ratito muy corto.
Porque la elección de sostener lo humano es mucho más profunda.
 
Lo humano es tratar de bajar todos los mecanismos, es abrirte de nuevo en carnes y decirle al de enfrente lo siento, quiero volver a intentarlo, estoy aprendiendo.
 
Lo humano es abrazarte con fuerza aunque parezca que todo se cae y seguir confiando en que en algún momento algo se destapará y podremos vernos de nuevo como nos vemos en ese instante en que somos luz divina.
 
Lo humano es abrazar la oscuridad que nos habita y exponerla para que el otro aprenda con nosotros que también somos eso.
Lo humano es finalmente construir una relación en el mundo real, en el mundo de la materia, en La Tierra. 
 
Si alguien está dispuesto a eso ya no tenemos una relación no disponible.
Y eso significa que nos hemos puesto disponibles para nosotros y para el de enfrente también. 
 
Si aún no conocemos cómo se mueven los roles en estas relaciones quizás convendría reconocer que  quizás jugamos con nuestra luz entregándola al alimento de otro Ser que se nutre de ella durante unos instantes y luego se va.
 
Que necesitamos ser depredados y la sensación de vacío que queda después del milisegundo de encuentro es tan profunda que nos hundimos hasta el infinito y eso es algo conocido. 
Y que si podemos asumir este escenario es que nuestra infancia ha sido de profundo desamor; nadie nos ha acompañado a reconocer lo valiosa que es nuestra presencia, lo hermoso que es sentirse cerca de nuestro, lo bellísimo de nuestra energía.
 
Otro ejercicio podría ofrecerse en este mismo escenario, y es que ya seamos conscientes de que podemos encontrarnos en la Luz pero no en lo humano.
Que conocemos nuestros vacíos y no esperamos que nadie venga a llenarlos
Si somos conscientes de que ese milisegundo de luz es el que hay disponible y que luego la vida sigue con cada uno de nosotros completos sin depredación, sin entrega.
 
En mi experiencia esto es muy posible si nos reconocemos y aprendemos de estas relaciones pero en general lo que ocurre cuando nos completamos y hacemos parte de nuestros trozos olvidados es que la no-disponibilidad desaparece.
Y eso no ocurre porque el otro cambie algo en sí.
Por lo general sucede que no Necesitamos mirarnos más en ese espejo.
Y en ese Instante comienza la Magia.
A partir de entonces decidimos dónde,
cómo y con quién queremos compartirnos.
El malentendido de la herida está reparado.
Somos dueños de nuestra existencia.
En las relaciones con personas no disponibles hay un caudal gigante de aprendizaje y de energía atrapada.
Cuando ese espacio se suelta esa energía está disponible para todo lo que siempre se ha postergado en nuestra vida.
En muchos procesos he acompañado a las personas incluso a retirar la energía del espacio compulsivo y a utilizarla en sus propios deseos y eso ha sido conmovedor. 
 
Si estás atravesando una situación como esta te invito a que reorganices lo que esta experiencia trae para tí.
Hay un Ser ahí afuera que te muestra con claridad dónde y qué te duele.
Te muestra con claridad la parte que eres que aún no reconoces en ti.
Te muestra como flecha el lugar donde has de amarte desmesuradamente.
Y eso es un lugar para Agradecer no para Sufrir. 
 
Estas relaciones no son para sufrir al contrario son para ver, para crecer, para alimentar nuestros espacios vacíos.
Para develar más de nuestra luz y hacerla destellar por todas partes.
 
Porque cuando finalmente Nos Reconocemos podemos elegir encontrarnos con otra luz porque ASI LO DESEAMOS pero no porque ASI LO NECESITAMOS.
 
Y allí donde la Necesidad se Transforma en Deseo.
Somos dueños de Nosotros y de nuestro disfrute.
Y eso es PURA MAGIA. 
Te acompaño a que hagamos magia en la situación dolorosa que atraviesas.
Si tu corazón te pide una mirada compasiva a esta relación que lleva años destruyéndote, 
Te acompaño.
No te olvides que tu Vida es Ahora. 
Andrea Diaz Alderete
Consciencia Madre
Arte y Diseño de Mariel Gonzalez Design.

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©Todos los contenidos de esta publicación son propiedad intelectual de Andrea Diaz Alderete y Consciencia Madre. www.conscienciamadre.com.

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Gracias.

 

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Andrea

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