Carta 2: La épica de lo cotidiano

«Es la épica de lo cotidiano» decía Alejandro Lodi en esta charla.

El cuenta una anécdota sencilla sobre la decisión de liberar (y no matar) a un grillo que interrumpió su sueño. Esa decisión «heroica» le trae sentido, le devuelve calma y lo ayuda a descansar. El nos dice: «si estamos atentos, en lo cotidiano aparece la oportunidad épica»

Y vamos con el matecito de hoy que está soleado y la lluvia nos deja descansar.

Ayer conversaba con una amiga por teléfono: una de esas charlas que tengo mientras me dedico a organizar mi casa. En este caso estaba haciendo el pan sin gluten mientras empezaba a hervir el caldo de huesos y ya había dedicado un buen rato de la mañana a mi desayuno, a mi meditación, a caminar. Eran las 10:30 de la mañana y ya había hecho unas 10 cosas indispensables para el cotidiano vivir de esta familia.

Y en esa charla apareció «la épica de lo cotidiano» porque no hay nada como hablar con una amiga para Re-cordar la infinita cantidad de decisiones épicas que tomamos día a día.

Esto de habitar el femenino, de permitirnos la pausa, de respirar y escuchar que les contaba en mi primera carta ha sostenido el impulso y la fuerza para construir una vida donde tomo cientos de decisiones diarias que parecen sencillas, pero que hacen al cotidiano bienestar de mi familia.

Por ejemplo: ahora estoy decidiendo volver a tomar leche de vaca, desde que nació mi hija la dejamos y aunque siempre tomamos quesos y yogures, estoy intentando devolverme a la salud hormonal. Esa decisión no es que es algo que puedo hacer de un día al siguiente. Es que antes me he informado, estoy leyendo escuchando a muchas voces que hablan de una salud más integral. Escucho todas las caras de esta mirada y decido, ok. Luego estoy buscando qué leche comprar, a quién, donde están esas vacas y que comen y cómo compro eso de forma sostenible. Pensando en quizás incorporarlo como propuesta al grupo de consumo donde con otras familias en mi pueblo compramos fruta, verdura, algo de despensa y pollo ecológico (y cada uno de esos lugares ha requerido información, investigación hasta decidirlo). Tú sabes ¿verdad? también te pasa estoy segura. Porque aunque no lo hagas con todo, lo haces con muchas cosas.

He aprendido a no entregarle todo al sistema, a hacerme responsable «heroicamente» de muchas de las cosas que pasan en mi vida. La crianza de mi hija ha sido y sigue siendo épica, porque escucho, miro y me interpelan las voces de muchos padres hablando de sus adolescentes con desidia, con desdén, enrolándose a un discurso conocido y viejo de que los adolescentes «son asi».

Yo en cambio me descubro maravillada por una fuerza adolescente que me moviliza y que aún fuerte, decidida, alegre y valiente necesita cuido y escucha (ahi en la fuerza de nuestras/os adolescentes sigue habiendo lugar para nuestro femenino que cuida primorosamente ese brote que quiere salir con fuerza al mundo).

En esa heroicidad de atreverme he perdido mucho, si. Pero cuánto he ganado mis queridas/os.

Cada decisión cotidiana, sobre los alimentos, los suplementos, los productos de cosmética o de limpieza, el agua que bebemos, las voces que escuchamos, los pensamientos a los que damos validez, las elecciones en los vínculos, es una decisión heroica.

Épica porque no encontraba hace 14 años ninguna resonancia en el afuera y sin embargo me he animado. Y ahora que si aparecen resonancias no me siento tan sola.

Ayer hablando con mi amiga fui feliz al escuchar su admiración por su hija de casi 13 años, la admiración por su determinación, por sus ganas, por su alegría. Escuchar a una mujer admirar a su hija adolescente me llena el alma. Porque yo siento eso cada día. Porque estamos convirtiendo la idea de que los hijos son una carga a esta nueva visión de que nuestros hijos son fuente de inspiración e incluso apoyo en momentos de caída.

Estamos cambiando el mundo, el nuestro, con cada decisión, con cada movimiento, lo estamos consiguiendo.

Hoy Saturno sale de Piscis y entra en Aries, la fuerza del masculino se estructura y el 20 de febrero Neptuno se une a es encuentro.

Gracias

Gracias

Gracias

Por tu valentía, por tu alegría y por tu fuerza.

Te abrazo con el alma

Andrea Diaz Alderete

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2 respuestas a «Carta 2: La épica de lo cotidiano»

  1. Avatar de Nora
    Nora

    Precioso Andre!!!
    Tantas cosas pequeñas q hacemos cada día pero q son inmensas si nos damos cuenta q son las q sostienen la vida. Una llamada, una palabra de aliento, un abrazo, una comida hecha con amor y tanto tanto mas
    GRACIAS QUERIDA!!

    1. Avatar de Andrea

      Así es mi querida Nori, en lo cotidiano, en cada acto pequeño, ahi estamos.
      Y reconocernos y abrazarnos por eso, ES NECESARIO.
      Un besito

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