Llorá por Vos

 

Sé que hoy estás hundido y cansado.
Ahogado por la angustia y el dolor.
Jamás visto.
Jamás dolido.

 

Amurallando cada tristeza.
Detrás de ladrillos que nunca caen.
Abrazando con fuerza la fuerza.
Lo impenetrable de la mirada.

 

Y la risa que brota desde afuera.
No desde el alma.
Brota para tapar como cemento cada una de las grietas que amenazan tu muro.

 

¿Te animarías hoy después de tantos años de reclusión a doler con fuerza los dolores?
¿A volver a sentir cada pérdida?
¿Cada «haber querido y no podido»?
¿Cada rendición?
¿Cada partida del amor que no se puede sostener entre murallas?
¿Del amor que espera ser río abierto y libertad y se ahoga entre las piedras?

 

¿Cuántas veces has levantando una vez más la fila que te separa del mundo de tus sentires?
¿Cuántas has llorado?
¿Cuántas has gritado la ausencia?
¿Cuántas has sentido la compresión?

 

¿Y cuántas veces cuando amenaza el río en desbordarse has usado de nuevo el barro de la indiferencia para seguir construyendo tu castillo?

 

Yo a veces intuyo lo que te habita.
Intuyo que ahí encerrada entre esos muros.
Se quedó toda la dulzura.
La belleza de aquellos ojos líquidos.
La apertura que jamás se abre.
O que sólo se ha animado a abrirse un instante y luego por miedo se resguarda.
Ahí adentro se quedó el abrazo tierno que se deja abrazar.

 

Y todo lo conozco.
Y todo lo Sé.

 

Cómo también conozco la dureza de ese muro.
El dolor de mis manos ensangrentadas intentando que lo bajes.

 

En días donde ya no cabe la fantasía.
Sólo te invito
A que bajes la muralla.
Para vos.

 

Que te permitas entrar ahí al espacio de la dulzura.
De las pérdidas.
A que llores porque el miedo no te ha dejado.
Porque a pesar de ser fuerte como un árbol firme los miedos te han vencido.

 

Y no es pecado.
El miedo es así.
O lo atraviesas o te come la vida.

 

Llorá por cada noche en que tu alma quería abrazar y no salían las palabras ni las acciones.
Llorá por el desarme ante una sospecha de traición.
Llorá por los años sin besos sin caricias.
Llorá porque aún teniendo la cercanía, tu cuerpo no se mueve al encuentro.

 

Llorá porque aún queriendo.
Aún amando.
Aún deseando.
El muro sigue siendo más poderoso.

 

Hoy,
CORAZÓN MIO.
Llorá por vos.

 

Por los momentos en que amenazás con detener tu latido.
Por ese bombeo que se ahoga ante tanta cosa guardada.
Por la sangre que se pierde por no encontrar la vida que la ayude a ser respiro.

 

Llorá por vos.
Corazón mío.
Llorá por vos.

 

 

Andrea D i a z Alderete

Consciencia Madre

De Acuario: Mi Poemario de Agua
Escrito el 29 de noviembre 2018, publicado el 6 de Abril de 2019.

 

📷
Abrir el corazón y que broten sus deseos (kunzita)
Protegerlo (turmalina negra)
@consciencia_madre

2,644 total views, 1 views today

 

 

©Todos los contenidos de esta publicación son propiedad intelectual de Andrea Diaz Alderete y Consciencia Madre. www.conscienciamadre.com.

Me encanta inspirarte, sólo te pido que por Amor y Respeto a la Energía invertida en organizar mis reflexiones, si compartes estas palabras menciones su fuente.

Gracias.

 

Si te sientes inspirado COMPARTE

Share on facebook
Share on google
Share on twitter
Share on linkedin
Share on pinterest
Share on print
Share on email
Andrea

Andrea

Te invito a hacer un viaje diferente.

Donde tú vas reconstruyendo tu historia.
Donde ponemos palabras que ordenan
las emociones de la vida entera.

Donde hay lugar para el dolor
que tanto tiempo has guardado.
Donde avanzar desde la infancia
Hacia el Presente
Sin anclarte en el pasado.

Donde puedes drenar las lágrimas y regar tu Tierra.
Hacerla Fértil para Sembrar tus Deseos y verlos Florecer.
Donde ir más allá de la mente pequeña.
Y acercarte a tu verdadero territorio.

Te invito a transformarte y a SER.